Comienza la vida, en 1983 nace un niño en noviembre de nombre H, en Madrid capital, comienza sus primeros años de vida en el barrio de Vicálvaro de Madrid, en el seno de una familia de clase media, padre y madre trabajadores, explorando su entorno más inmediato, como bebé y peque que es en ese momento. Comienza a ir a la guardería, en un barrio cercano, San Blas, y parece que va todo bien, con sus compañeros y compañeras de clase, al parecer se lleva bien con sus compis de Guardería. Esos años, partiendo que ahora, habiendo pasado muchos años, no me acuerdo mucho de detalles, al parecer fueron buenos en ese barrio, fue el barrio donde aprendió a montar en bici, a andar, a dar sus primeros paseos, a ir al parque, alternándolo con otros momentos vividos en los barrios de Moratalaz o La Elipa, y el Parque de El Retiro.

Llega el año 1991, no me acuerdo muy bien, y primer gran cambio

Mi padre y mi madre deciden que nos mudamos al actual barrio de Las Adelfas, la zona sur del barrio de Pacífico por aquel entonces, ya que había empezado hace un año el Colegio, el cual se encontraba muy cerca de Conde Casal, hasta que nos mudamos, mi madre me traía y acompañaba en coche. Me encuentro ante una situación nueva, barrio nuevo, en ese momento prácticamente desconocido para mi, estamos más cerca de la familia, nuevas y nuevos compis en clase, desde el curso académico 1989 – 90, y a la vez más lejos mis compis de la guardería, ya que de la guardería que recuerde casi nadie vivía por Vicálvaro. Me tocaba adaptarme a una nueva realidad, en el cual por un lado tenía desde hace un año o así, nuevos compis de clase con los que congeniar, y por otro la adaptación al nuevo barrio, a la nueva casa, etc…

Empecé los primeros años de colegio siendo un niño más callado de lo que la gente esperaba, y a la vez me reía mucho, sí hablaba con unos pocos compis, en estos años de adaptación me ayudó mucho una profesora P, a ir poco a poco abriéndome a los demás, aunque reconozco que me costó, el hecho de apuntarme a Kárate, al equipo de fútbol sala y de fútbol 11, creo que me dio confianza para irme abriendo con aquellas personas que antes me costaba más hablar con ellas. En estos años era una persona más introvertida que lo que voy a ser después.. Vayamos explicando poco a poco… En este momento desde fuera se me veía como una persona tímida, eso unido al esfuerzo realizado por mis padres para ayudarme, no sé si me estaban en ese momento sobreprotegiendo, para que no sufriera, eso se unía a mis sueños, pesadillas y terrores nocturnos que tuve a lo largo de esos años… Salí adelante, de hecho, de quinto de EGB en adelante, hablaba con bastantes de mis compis más que antes, y me gustaría pensar que les caía a la mayoría bastante bien… Así que, en ese momento seguí a mi ritmo, abriéndome a las personas de mi alrededor, en el colegio desde luego, cada vez me sentía mejor, incluso a veces hablaba más con alumnos o alumnas del colegio más jóvenes que con mis compis de clase, aunque siguiera siendo para algunos profesores y profesoras el chico tímido. Visto con retrospectiva, pienso en lo evitativo que a veces era, y otras que a las personas como le gusta etiquetar a las personas, con las consecuencias que esto conlleva.

Mientras, con mi familia, tengo que lidiar con cosas que no me gustan y con mensajes contradictorios, y a la vez con mis primeros viajes que recuerdo y momentos agradables también en familia. Fue una época a nivel familiar, con mezcla de sensaciones, tanto agradables como desagradables. Esto en parte me ayudó a empezar a saber que no me gustaría, y que no me gusta, en parte en cualquier tipo de relación y, en este campo concreto, de mi familia, mis inseguridades de entonces no me ayudaban, pero iba poco a poco, siguiendo mi camino.

Comienza la segunda etapa en mi vida, de 1998 a 2001, H empieza a ir al Instituto

En esta nueva etapa me planteo ser más abierto que antes, a pesar de las inseguridades propias, al menos en el Instituto así lo consigo, quitando las ocasiones que por inseguridades mías y algún comportamiento evitativo, me comporto de manera fea o evitativa. La verdad es que en el Instituto, gracias a algunos compañeros de clase, y a algún profesor, consigo sentirme a gusto y abrirme a mis compañeras y compañeros, sí a ambos, en esta etapa no me cuesta tanto hablar con mis compañeras como en la etapa anterior, en ese sentido sigo en el proceso de crecimiento personal y de sentirme a gusto hablando con mis iguales, a pesar de mi ansiedad y mis inseguridades que ahí seguían. En esta época fue el comienzo de dejar de practicar Kárate, de jugar en el equipo de fútbol tanto con mis compis del cole como en el del Instituto. En esta etapa me ayudaron mis antiguos compis del cole que fueron al mismo instituto que un servidor, a algunas cosas, aunque no fuera de manera consciente. Etapa de seguir yendo a campamentos de verano, cosa que me ayudaba a conocer gente nueva y a reencuentros inesperados, empecé a escuchar hip hop nacional por primera vez (CPV, etc..), también música de otras partes del mundo; viaje con mis compis de instituto a París, los realizados con mi familia a Pirineos o a otros lados de España y del mundo. En estos años tuve que elegir qué bachillerato realizar, y al final de esta etapa, qué carrera realizar. Opté por hacer el bachillerato de ciencias sociales, y las carreras en mente fueron Historia y Psicología, aunque en algún momento también pensé en hacer Turismo. Fueron años de aprender a cocinar, coser, planchar, y algunas cositas más que seguro que se me quedan en el tintero. También fueron años de discusiones y desencuentros con familiares, con algunos compis del instituto por temas de clase, y por algún comportamiento del que no estoy orgulloso por mi parte. También recalcar que fueron unos años que apenas salía de casa los fines de semana, sólo salía por actividades concretas. Así fue, hasta que empecé a salir con un grupo de conocidas y conocidos en 2000 o 2001, cuando tenía 17 años, que ya empecé a salir más frecuentemente.

Tercera etapa de H, En la Universidad

Vienen olas de preocupación por un lado, viene primeras sensaciones de estrés y ansiedad. Comienzo a salir más asiduamente, sigo teniendo algunos comportamientos evitativos, comienzo la Universidad, elijo Psicología como carrera a realizar, después de sacar una nota modesta en la Selectividad, con las y los compis de clase de la Universidad, sigo en mi línea de hablar con ellas y ellos sin mucha dificultad. Fueron mis últimos años a los que iba a campamentos de verano fuera de Madrid, incluso única vez que fui a un campo de trabajo juvenil, seguía conociendo a diversas personas. Años en los que pude en algún momento trabajar en el taller de uno de mis tíos, y por mis inseguridades y miedos, no me atreví a decirle a mi tío de trabajar en su taller. Época, en la cuál, mi madre pasó por un cáncer de mama, mi padre y yo sufrimos mucho, fue una temporada dura entre sacar adelante la carrera y los vaivenes emocionales que tenía mi madre por su enfermedad. También fue una temporada de fallos, errores y primeros desencuentros amorosos por mi parte. En estos años, fue la primera vez que me robaron en un par de veces, y no me sentí validado emocionalmente, sino criticado por mi exceso de confianza, sobre todo, la segunda vez que me ocurrió.

Experiencias positivas que tuve en estos años, irme de Erasmus a Italia durante 5 meses, y justo antes, haberme sacado el carnet de conducir, en 2005. El Erasmus supuso 5 meses, viviendo lejos de mi familia y amistades de aquel entonces, aunque mi padre y mi madre vinieran a verme, o yo en Navidades viniera a Madrid a pasarlas con ellos. Esta experiencia de estudiar me hizo crecer personalmente hablando, en el sentido de conocer a muchas personas, más de 200 personas en ese periodo de tiempo, de diferentes culturas, de alternar tiempo de estudio con otras actividades lúdico – festivas, por primera vez me sentía bien conmigo mismo, como que muchos miedos se me desvanecieron.

En el mismo Erasmus conocí a gente que le fallé o que no me comporté de una manera más valiente con esas personas, me di cuenta pasado el tiempo, incluso me planteé haber seguido más tiempo en Italia, pero por falta de atrevimiento, cobardía, unido a que no busqué trabajo o solución para hacerlo posible, no lo hice. Vuelta a España, volví con unas pocas asignaturas que para terminar la carrera, con unas ganas tremendas de fiesta y costándome mucho centrarme en los estudios. Además de por medio, en octubre de 2006, uno de mis primos fallece, de repente, un mes después de haber comido con él y alguno de mis tíos; nos quedamos en shock, y, a mí personalmente, me costó hacerle un duelo “normal”, me costó mucho llorar.

Empecé primer trabajo, en turno de noche, y la adaptación al trabajo, hizo que el final de mi carrera se alargase un tiempo hasta que conseguí finalizar la Licenciatura; por un descuido en este tiempo, fallo mío, no la terminé antes.

Años de reencuentros y comidas o cenas con mis antiguos compis del colegio, para ponernos al día; incluso, con algunos hice algún viaje en verano esos años. Tiempo de viajar solo a Roma, Siena y Florencia, o de viajar a la playa en Alba Adriática por invitación de uno de los compis de residencia italianos.

Época de mis primeros escarceos amorosos, y, de mi primera relación larga y seria. De realizar formaciones de pre y post grado, vamos una formación que hice en la Autónoma antes de licenciarme y el máster que he hecho hasta ahora, después de licenciarme. También de conocer a un grupo de amigos, de donde han salido parte de mis mejores amigos actuales.

Aprendizaje: saber qué quiero en mis amistades, qué valores tienen que compartir o al menos tener, e intentar valorarles en su justa medida aunque a veces sea complicado. También aprendí a saber y valorar qué tipo de relación afectivo – sexual y sentimental quiero y qué no toleras, o, qué tipo de comportamientos permites y cuáles no, en una relación que quieres construir y formalizar. Aquí me di cuenta de ser asertivo, de manera precaria, con la familia cuando sea necesario.

Aprendizaje: Ser más asertivo en el trabajo, y si ves situaciones que no te molan, expresarlas con jefes y compis, mi primer trabajo iba bien hasta que mi jefa empezó a actuar de mala fe y con soberbia contra mi, haciendo que mis compis de tarde no me saludasen cuando llegaba, y enturbiando la relación afable, cordial o buena que tenía con alguno o alguna de mis compis de mi turno. Es verdad que mi ansiedad de aquel entonces no me ayudó mucho, a afrontar con solvencia esa situación.

Cuarta etapa de H de 2010 a 2021: Años de diferentes experiencias hasta la Actualidad

Años de prepararme diferentes oposiciones a lo largo de estos años, años de voluntariado primero en Psicólogos o Psicología Sin Fronteras de Madrid, después en la Asociación Psicología Comprometida. Época de romper con mi primera relación, después de 2 años de relación; también de ir a Congresos de Psicología Positiva, de colegiarme en el Colegio de Psicólogos de Madrid (actual Colegio Oficial de la Psicología de Madrid), de tener mis primeras experiencias con grupos de trabajo del COP Madrid, años en los que he estado en un constante quiero y no puedo, mi ansiedad jugaba contra mi, 3 años de paro, preparándome tanto para obtener plaza para el PIR, Psicólogo Interno Residente, como para técnico de salud, Psicología, para el Ayuntamiento de Madrid, no tuve suerte con ninguna. La frustración y rabia, o el dolor, que sientes porque en una de esas oposiciones te quedas a las puertas, por un punto no entras, te va minando un poco.. Fueron años que me planteé buscar trabajo fuera de España, incluso en Sudamérica.

Además vas viendo como a nivel personal no te sientes apoyado ni validado emocionalmente, sintiéndote mal con uno mismo, y con ganas de salir por algún lado, ya que empiezas a discutir más con tus seres queridos como tus padres, son meses de tensiones y discusiones, no habiendo manera de conectar con mis necesidades y por supuesto ni cubrirlas de alguna manera. Llevas años sin pareja, porque vas viendo que no necesitas estar con alguien, que estás cómodo con uno mismo, que quizás primero necesitas una estabilidad económica y sentirte bien contigo mismo.

Con tus amistades, a excepción de aquellas personas que considero mis mejores amistades, vas viendo que el resto se van acercando en un principio y alejando después, por diferentes motivos. En esas relaciones que vas teniendo, ves como prefieren a otras personas que a mi compañía, así que te duele y sigues caminando, haciendo actividades como ir a Castellón a hacer un curso de verano, aunque eso ya es en 2013, donde conoces gente de todo tipo.

En 2013 y 2014 estuve yendo a clases, desde nivel de iniciación, de salsa y bachata, esto me permitió volver a disfrutar de aprender bailes latinos, conociendo a nueva gente, mientras aumentaba mi bienestar y autoestima. Fueron años de plantearme ver pacientes por tu cuenta, y eso hice, así que esa idea se transformó en 4 años en régimen de autónomos viendo pacientes, alquilando un despacho mensualmente, estando tu sólo al frente. En estos años, fueron años que empezaron más menos bien, pero no terminaba de tener una cartera estable de pacientes, buscas alguna colaboración que quiera apostar por mi, y no termina de salir bien.

Vinieron años de pérdidas familiares, en febrero de 2015 muere mi abuela materna, la única que seguía viva hasta entonces. En ese momento tuve apoyo de una relación con la que estuve, y pude hacer el duelo medianamente bien, en el sentido que la lloré, luego tuve meses de romper con esta persona, conocer a otras personas que la relación con ellas no fue a buen puerto, me empezaba a afectar el hecho de que mi proyecto de psicología no iba como yo quería, y llegó 2016, y durante los primeros meses de ese año, estuve de bajón, de momento el peor que he tenido en mi vida, se me juntó todo, y aunque quería conocer a cierta persona en profundidad, las circunstancias de cada uno, y mi bajón e inseguridades, no ayudaron a que la relación con ella fuese a buen puerto, ambos cometimos errores, y no supimos querernos.

Son años de crear en el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, el grupo de trabajo de Inteligencia Emocional, en 2017, después de estar como componente en el grupo de trabajo de Psicología Positiva y en Psicología de la Actividad física y del Deporte años atrás. Año 2016, también fue año de ir a congreso, a presentar el último proyecto de voluntariado en el que estoy con otros compis de profesión, Asociación Psicología Comprometida, con el paso de los años hasta la actualidad hemos estado realizando actividades grupales o acompañamiento individual tanto a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, a Asociaciones vecinales, a Stop Desahucios o a los miembros de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid como a personas en riesgo de exclusión social.

Años de viajes más cercanos, más lejanos, intermedios, jajaja con diferentes personas o yo solo… Época de conocer a gente nueva, gente que resulta ser de ida y vuelta, gente que me ayuda a clarificar qué comportamientos quiero tener con las personas que vaya conociendo o que conozca. 2018: empiezo eventualmente a trabajar en Correos, a compaginarlo con mis colaboraciones y pacientes, también empiezo a ir a terapia psicológica para trabajar temáticas pendientes y poder tener más recursos para ofrecer a futuros pacientes y asistentes a mis formaciones grupales. 2019: viaje a Turín, último a Italia que he hecho. Año 2020 pandemia, confinamiento, vacunación cuando ya la hubo, mascarillas… Una Historia que ya sabéis.. jajaja

Aprendizaje: Estos años me han servido para afianzar más qué tipo de relaciones quiero tener en mi vida y cuáles no; me ha servido para apostar por mi lado más valiente y atrevido, ir poco a poco sacando esa mejor versión de mí mismo. Creo no, estoy convencido que merezco mucho la pena y la alegría ser conocido y disfrutar de mi compañía, que las personas que no apuestan por mí, o su religión no se lo permite jaja, no saben qué tipo de persona se están perdiendo por conformarse con otro tipo de personas, y no teniendo en cuenta que las malas rachas personales son pasajeras, que los proyectos fallidos, son aprendizajes de cara al futuro, y el hecho de no tener una mascota no me hace ser peor persona, como pueda ser un gato o un perro, aunque no descarto tener una ya que toda la vida he querido una a mi lado y no por quedar bien.

Soy una persona que cada vez tiene más claro que quiere un futuro viviendo de mi profesión, la Psicología, teniendo tanto sesiones individuales como formaciones grupales; profesión que es el camino para cambiar la sociedad actual, para volverla más humana, más empática e igualitaria en el trato y las oportunidades, y que merece mucho la pena trabajar para que sea así, con la satisfacción que supone hacerlo realidad e ir disfrutando del camino. Tengo cada vez más claro qué tipo de formaciones quiero realizar para tener más herramientas que ofrecer a mis futuros pacientes y clientes, ya que no hay nada peor que estar desactualizado en tu profesión, y la psicología es una de las profesiones que requieren estar aprendiendo cosas nuevas siempre…

Por tanto, quiero que mis proyectos profesionales salgan en equipo, como me ha pasado desde 2019 con la colaboración con el Instituto Europeo de Innovación en Inteligencia Emocional. Quiero formar parte de un grupo de profesionales de la Psicología que quieran generar e impartir formaciones conmigo a diferentes colectivos, como me encantaría que así fuera con HTO Psicología, y que ya estoy haciendo con el Instituto Europeo de Innovación en IE.

En mi vida quiero relaciones que sumen, relaciones basadas en los cuidados emocionales, que aporten un plus nutriendo la relación conmigo como a mis amistades, que se basen, además, en la comunicación, en el humor, en la honestidad, en la asertividad cuando sea necesario y en la comprensión. Ya no es momento de evitaciones, de suposiciones, de no preguntar, de miedos y de omisiones. Es momento de expresar emociones, de expresar convicciones, de ser asertivo, de agradecer y trabajar por lo que uno quiere en su vida, de cuidar más que nunca nuestra salud emocional, física y psicológica, así que en mi futuro no pueden faltar las artes marciales y el baile.

Quiero empoderarme y ser mi mejor versión de mi, al menos, cada vez más auténtico y natural, cultivando mi jardín, mi mente y cuerpo. Mostrándome asertivo cuando corresponda y expresando mis emociones, necesidades e intenciones de la mejor manera que sepa en cada momento. Mi objetivo es mi plenitud, mi satisfacción y mi felicidad, no ser perfecto.

Soy una persona que su resiliencia ha fluctuado de más a menos y de menos a más, al menos así lo he sentido yo, aunque quizás los fallos, las malas decisiones, los errores cometidos y las cosas no hechas, me han servido para aprender, llegando hasta aquí, en el presente, con una resiliencia media alta.

De cara al futuro, me encantaría formar una familia y tener hijos, sí así es… Lo tengo muy claro desde hace unos cuantos años. No es una necesidad de momento en el presente, aunque reconozco que no me gustaría “esperar” a ser muy mayor para disfrutar de mis hijas o hijos que tenga.

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