Hoy del tema que voy a hablar es de un sentimiento muy bonito cuando te toca, te viene de repente, lo sientes en un encuentro cautivador y emocionante con otra persona, cuando menos te lo esperas, y se disfrutaría más si se fuera más consciente y digamos lúcido de este sentimiento como es el amor.

Partiendo de la definición de amor como:

  1. Sentimiento de vivo afecto e inclinación hacia una persona o cosa a la que se le desea todo lo bueno.
  2. Sentimiento de intensa atracción emocional y sexual hacia una persona con la que se desea compartir una vida en común.

Entendiendo que en el amor y en el enamoramiento hay múltiples variables a tener en cuenta como son el compromiso, la pasión, el nivel de intimidad, el juego o el disfrute u otros.

Poniendo este ejemplo de un libro italiano: “Se è vero che l’incontro di due persone genera sempre reazioni che le cambiano entrambe, cosa accadrebbe a noi due se ci incontrassimo veramente? Se ci parlassimo adesso? Chi sei, come sei senza me? E come saresti dopo il nostro incontro? E io? Cosa cambiarebbe nella mia vita, cosa diventerei che ora non sono? Oggi con queste domande non sarei andata da nessuna parte se non te avessi visto almeno il tempo di un istante. Potresti essere la mia perdita di equilibrio. L’equazione del mio caos.” Como dice el autor: “Il problema non è quanto aspetti, ma chi aspetti” Viene a decir algo así como que el problema no es cuanto esperas sino a quién esperas. (La traducción de éste texto viene a decir lo siguiente: “Si es verdad que el encuentro entre dos personas origina o genera reacciones que cambian a ambas, ¿Qué nos ocurriría a nosotros dos si nos encontrásemos de verdad? ¿Y si hablásemos ahora? ¿Quién eres?, ¿Cómo es que estás sin mi?  ¿Y cómo sería después de nuestro encuentro? ¿Y yo?  ¿Qué cambiaría en mi vida? ¿En qué me convertiría que ahora no soy? Hoy con estas preguntas no hubiera ido a ningún lado si no te hubiera visto al menos un instante. Podrías ser mi pérdida de equilibrio. La ecuación de mi caos”.)

Leyendo a otros autores, uno de ellos a uno de los padres de la psicología positiva, a M. Csikszentmihalyi, vamos el autor que diferenció entre estado de flow (estado opuesto a estar quemado), engagement (esto sería lo opuesto a desvincularse de o apatía hacía una empresa o persona) y “entropía psíquica” (sería lo opuesto a lucidez psíquica); y a algún otro de autoayuda espiritual, teniendo en cuenta la diferencia de rigor científico existente, éste último habla de “poder del ahora”, “identificación de la mente con el ego y superyó” y algunos términos sacados de una orientación más bien psicoanalítica freudiana en su mayoría….

Estos dos autores, desde puntos de vista diferentes, hablan del amor verdadero o “amor en estado de flow” o lo que es lo mismo sin entropía psíquica; esto es, estar la persona en un estado en el cual ésta está en la misma sintonía con la otra persona y muestra todo su amor, sin que ni la persona que ama ni la persona amada sufran y disfruten al máximo ambos de momentos de “lucidez” y una compenetración y conexión entre ambas personas que en una relación de amor convencional no habría ni pasaría. Esto es, que la persona que ama, está en un estado de plena consciencia de sus sentimientos hacia el resto, hacia sí mismo y hacia la persona que ama en ese momento. La persona amada, puede estar en su mismo estado o estar amando en un estado convencional. Además, en este tipo de mostrar su amor, si se rompe no se sufre o al menos no tanto ya que, al parecer, hay una conexión de amor; esto creo que se traduce, como que esa persona está en un estado de amor pleno o verdadero, acepta tal como es, tanto lo bueno como lo malo a la otra persona y a sus propios sentimientos; y esto haría que la relación se terminara de forma natural, sin el sufrimiento de una pareja convencional y como dicen los autores con amor; supongo que se referirán a que la relación termina con la comprensión de ambos que cada uno debe tomar su camino por separado sin que ello suponga un trauma ni estar en ese estado por cual la mayoría hemos pasado de echar de menos a una persona que ya no está.

Quizá el ejemplo que he puesto arriba no sea el más adecuado, aunque en parte sí sea un ejemplo de amor verdadero, a lo mejor algo idealizado. Está claro que nuestros miedos, nuestras indecisiones, nuestros saboteadores internos o cómo queráis llamarlo cada uno, hacen que aumente nuestra entropía psíquica o nuestra torpeza existencial y cada vez podamos sentir y experienciar menos vivencias que puedan parecerse a un estado de fluir, de flow o incluso de amor verdadero, genuino, o en el peor de los casos que no te des cuenta de ello ni seas consciente de ello y saques a relucir tus peores facetas como persona.

¿Qué piensas al respecto? Me encantará leer tus comentarios y poder responderte.

No responses yet

Deja una respuesta