Hoy os voy a hablar de la compasión, de lo que es y de lo que no es.

No os ha pasado alguna vez, que alguien os ha dicho me compadezco de ti y tu le has dicho no sientas pena por mi! No necesito tu compasión… O alguna frase similar¿? Llevo mucho tiempo reflexionando sobre esto, y ¿por qué rechazamos la compasión?

Veamos, venimos de una sociedad donde ha habido pocos ejemplos o modelos a seguir sobre compasión por un lado. Por otro lado, en las sociedades occidentales se entiende de manera diferente la compasión respecto a las sociedades orientales. De hecho, en países mediterráneos se entiende la compasión como pena o apenarse, esto es debido a la influencia de la religión católica en estos países.

Apenarse, mostrar lástima, conmiseración o similares nada tienen que ver con la compasión, tal y como se entiende en la Psicología o en la Ciencia, respecto a ciertos pueblos y personas que lo usan como sinónimos, y con cierta connotación de relación desigual entre la persona que sufre y la que no.

Un aspecto crucial de la Compasión es que la relación entre la persona que escucha y la sufriente es que es una relación en igualdad, la persona que escucha se ve reflejada e identificada en el sufrimiento y dolor ajeno, identificando que las personas fallamos, somos falibles, vulnerables, todas las personas hemos sufrido y nos hemos sentido vulnerables y dolientes, y está bien, ya que es una condición inherente de los seres humanos. Se da empatía entre dos personas iguales ante el dolor de una.

La compasión viene de “sufrir con”, por tanto, hay una empatía en ese acto al escuchar a la persona que está compartiendo su sufrimiento y dolencias. Esto se ve cuando tu perro te siente doliente ante algo que te ha pasado y te ve sufrir, viene hacia ti y se “abraza” a ti porque quiere aliviarte ese sufrimiento.

La clave en la compasión con respecto a otros sentimientos que puedan entenderse como similares, es el comportamiento activo para aliviar el sufrimiento, incluyendo la tolerancia a escuchar aquello que la persona que sufre expresa, sin juzgarla ni enjuiciarla, y, aceptando tal cual a la persona en esa situación.

Por tanto, ¿Cómo te tratas a ti mismo cuando estás doliente por algo?

Y ¿ante las demás personas que te están expresando algo?

¿Te tratas de manera enjuiciadora, agresiva, brusca y culpabilizadora? o, por el contrario, ¿te tratas de manera compasiva, es decir, bondadosa, siendo consciente de las emociones y sentimientos desagradables, con mensajes y comportamientos dirigidos a aliviar ese sufrimiento, partiendo de la premisa el sufrimiento forma parte de los seres humanos? ¿Con tus amistades o las demás personas que te cuentan algo por lo que están sufriendo?

Sí la compasión va dirigida hacia ti misma/o y hacia las demás personas, o, también recibir tu compasión de las demás personas (Gilbert; 2009, 2014).

Los componentes que tiene la compasión son los siguientes, aunque varíen de unos autores a otros:

Humanidad compartida (Neff, 2003), o, reconocer que el sufrimiento es parte de la vida de las personas y no estamos solos ante el sufrimiento.

Otros autores (Jazaieri et al., 2013; Strauss et al., 2016) lo denominan Reconocer el Sufrimiento o Consciencia del Sufrimiento, al final viene a ser lo mismo.

Bondad Afectuosa (Neff, 2003) o tratarse de manera amable ante los fallos y sufrimientos de uno mismo, lo contrario a ser severo y agresivo con uno mismo.

Mindfulness (Neff, 2003) o como estar ahí con esas experiencias dolorosas, sin suprimirlas, ni juzgarlas, ni nada igual por el estilo.

Intención y Motivación para buscar acciones que le lleven a aliviar ese sufrimiento.

Otros autores (Jazaieri et al., 2013; Strauss et al., 2016), ponen el foco en la Empatía, en el sentido que tiene que haber Preocupación Empática, Resonancia Emocional, y, esa Tolerancia con Aceptación y Apertura para poder estar escuchando las experiencias dolorosas sin juzgarlas y estando presente ahí ante la persona doliente.

O, acaso a tí, ¿si estuvieras o hubieras pasado por una situación de sufrimiento, no te gustaría que te escucharan, que estuvieran presentes ahí de manera amable y sin sentirte juzgado o juzgada, o, sintiéndote comprendida, sin que nadie te invalidara o suprimiera tus experiencias, y pudieras buscar o te apoyaran a ello, con el objetivo de aliviar el sufrimiento que en ese momento estás sintiendo?

¿Por qué rechazas la compasión de las demás personas hacia ti, hacia ti misma/o, o, las personas la rechazan cuando tú se la muestras?

Si te ha gustado esta entrada, deja tu comentario y así te leo y te contesto.

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